La elaboración de un caso clínico tiene como objeto comunicar a la comunidad médica los resultados obtenidos de una historia clínica que por la evolución del paciente, la medicación utilizada o los resultados es relevante para la práctica clínica. La introducción, el desarrollo y la conclusión deben reflejar el razonamiento que ha seguido el médico a lo largo de todo el proceso diagnóstico y terapéutico utilizando un lenguaje científico. Se deben dar todos los datos de la práctica clínica necesarios para el buen entendimiento del caso y es necesario estructurar el caso clínico de la forma más precisa posible.